Cómo proteger una foto y salvaguardar tus imágenes
Tienes los derechos de autor de una foto desde el instante en que la disparas, pero en internet las imágenes se copian, recortan y vuelven a subir constantemente. Aquí te explicamos cómo funcionan los derechos de autor sobre las fotos y cómo conservar una prueba fechada de que eres tú quien las ha tomado.
Tienes la titularidad desde el momento en que pulsas el obturador
El derecho de autor sobre una fotografía es automático y pertenece al fotógrafo (con algunas excepciones para obras realizadas por cuenta ajena). No necesitas registrarte para poseerlo.
Cuándo registrar una foto
Regístrate mediante el Formulario VA en copyright.gov: puedes registrar varias fotos en una única presentación grupal, lo que permite a los fotógrafos cubrir un reportaje completo de forma económica. El registro es obligatorio para poder demandar y reclamar daños y perjuicios legales, algo crucial para las imágenes porque los daños reales por foto suelen ser reducidos.
Los metadatos ayudan, pero no son prueba
Los datos EXIF (cámara, fecha, GPS) son útiles, pero se editan o eliminan con facilidad cuando las imágenes se suben a plataformas sociales. No constituyen una evidencia fiable de quién tomó la foto o cuándo.
Sella tus disparos para obtener una prueba inalterable
Un sello de tiempo en blockchain genera una evidencia que no puede alterarse en silencio. Genera el hash de tu archivo RAW/JPEG original con BlockchainSign: la huella digital se calcula en tu navegador, se registra en Ethereum y se devuelve como un certificado de por vida. Si alguien reclama tu imagen, puedes demostrar que tu archivo original existía en la fecha de tu sesión. Para volúmenes altos, sella un ZIP con todo el reportaje para cubrir muchas fotos a la vez.